Agua

La piel 60%, el cerebro 70%, la sangre 80% y los pulmones 90%. Estos son algunos de los porcentajes en los que el agua es el principal componente de nuestro cuerpo. Por lo tanto parece y es una obviedad que el agua es necesaria y prioritaria para la vida, para nuestra vida.

EL AGUA DEBE SER LA BASE EN TODA PIRÁMIDE ALIMENTARIA.

Podemos estar una semana, incluso más tiempo sin comer, “alimentándonos” de nuestras reservas corporales de grasa pero no podemos pasar más de 3 días sin beber este valioso y a la vez simple líquido.

El agua debe ser la base en toda pirámide alimentaria, da igual la edad que tengamos, si somos deportistas o no, si vivimos en el desierto o en la Antártida. El agua es la base de TODO ser humano para la vida, ayuda a mantener nuestra temperatura corporal, una adecuada circulación, aporte de nutrientes a las células musculares, mantenimiento del peso corporal y, en definitiva, ayuda al conjunto del organismo a que funcione de forma óptima.

Y, aunque podamos hidratarnos con otros líquidos como zumos, bebidas deportivas, etc., nuestra recomendación es que la base de nuestra hidratación sea el agua.

¿Qué cantidad de agua debo ingerir?

La dosis de agua recomendada a nivel general  es de 30-35 mL/kg de peso en adultos, nunca bajando del litro y medio diario. Se debe aumentar su ingesta en épocas de calor, especialmente en niños y ancianos, los más vulnerables y predispuestos a la deshidratación, así como en deportistas y más aún en aquellos que empiezan a hacer ejercicio por primera vez y no tienen los mecanismos de sudoración-transpiración “entrenados”.

Por cada 600 Kcal que gastamos (Body-Combat, Cycling, Body-Step, Body-Attack, 40’ de carrera o natación), se pierde alrededor de 1 l. de sudor, y esta cantidad aumenta con factores como temperaturas elevadas o usar ropa no transpirable, pues nuestro cuerpo se recalienta aún más.

Consejos para una correcta hidratación

La hidratación se considera científicamente, hoy en día, como imprescindible. Pero sobre todo, es necesario dosificar los líquidos en cantidad y tiempo. A este respecto, las recomendaciones del American College of Sports Medicine, son las siguientes:

  • Tomar suficiente agua a lo largo del día.
  • Beber alrededor de 500 ml de líquido 2 horas antes de iniciar el ejercicio (para tener suficiente tiempo para orinar).
  • Beber alrededor de 250 ml, 15 minutos antes del ejercicio.
  • Beber continuamente para reemplazar pérdidas durante el ejercicio (250-500 ml, cada 15-20 min).
  • Beber 750 ml.  Por cada 500 g de peso perdido, después del ejercicio.

Debemos beber agua incluso cuando no nos apetezca, ya que esa sensación de sed es un aviso de nuestro cuerpo para que bebamos, pues en ese momento ya existe una pequeña deshidratación.

Los peligros de la deshidratación van desde cansancio, mareos, dolores de cabeza, náuseas, problemas musculares, disminución del rendimiento (físico y mental) incluso  insuficiencia cardiaca severa.

Sentirnos cansados, no dar todo lo que podemos de nosotros en la práctica de ejercicio físico, en el trabajo o en los estudios, así como en cientos de situaciones cotidianas más, pueden tener su origen en un déficit de ingesta de agua.

Si nos gusta progresar y mejorar en nuestro deporte, si amamos nuestra piel, nuestra salud cardiovascular, nuestro sistema autoinmune y en definitivamente nuestro cuerpo, ¿por qué no darle este combustible tan valioso, poderoso y fácilmente a nuestro alcance? Cuídate, bebe agua.

Los 7 Pilares Zagros