Hoy Sergio Daza, nuestro experto en salud quiere hablaros a los receteros de un tesoro…

 

EL KÉFIR: QUÉ ES Y QUÉ APORTA A NUESTRO ORGANISMO

Seguro que ahora querrás que sea tu nueva “mascota” en casa.
El Kéfir de leche e un alimento probiótico de textura y sabor similar a un yogurt.

 

El Kéfir es un alimento con innumerables propiedades valiosas para nuestro organismo, se consigue tras un proceso de fermentación de la leche, el agua o el té.
Hoy os quiero hablaros del más popular, el Kéfir de leche
En este proceso, parecido al del yogurt, intervienen diferentes bacterias muy beneficiosas para el organismo.
Sin embargo a diferencia del yogurt, este proceso de fermentación, se logra mediante una reacción lacto-alcohólica (la lactosa de la leche se transforma en ácido láctico y se produce anhídrido carbónico y alcohol, este último en una proporción inferior al 1%), mientras que la del yogur es sólo láctica (sólo se transforma la lactosa en ácido láctico).

 

LAS BONDADES DEL KÉFIR

Desde el punto de vista nutricional, el kéfir nos aporta un amplio grupo de vitaminas, minerales y aminoácidos, pero lo realmente interesante es que se trata de un alimento probiótico. Esto quiere decir que tiene en su composición “microorganismos vivos que, administrados en las cantidades adecuadas, aportan beneficios en la salud del organismo del que los ingiere”.
Su principal y más importante virtud es la de equilibrar la flora bacteriana intestinal. Potenciar que la microflora intestinal se mantenga equilibrada y en orden.
  • Tienen propiedades antibióticas y antifúngicas (contra los hongos).
  • Hace que el sistema inmune sea más fuerte y esté preparado para luchar en caso de que se produzca una infección.
  • Ejercen una acción protectora contra microorganismos patógenos que entran en nuestro organismo.
  • Neutralizan las toxinas que provienen del exterior y las que produce nuestro cuerpo.
  • Nos ayudan a hacer una mejor y más rápida digestión de los macronutrientes (proteínas, grasas…) permitiendo que sean mejor asimilados por el estómago.
  • Descomponen de modo más sencillo la lactosa (azúcar de la leche), la cual a muchas personas les produce desórdenes intestinales o incluso intolerancias alimenticias.
  • Sintetizan mejor las vitaminas presentes en los alimentos.

 

CÓMO PREPARAR EL KÉFIR

Es cierto que el kéfir 100% natural (hecho por ti) es mucho mejor y conserva todas sus propiedades, no es lo mismo que el que venden en supermercados; por ello sería valioso si logras adquirirlo a través de alguna de tus amistades, siguiendo el principio de solidaridad.  Si lo logras, no olvides pasarlo también a otra persona y mantener así viva la cadena del mano a mano y la buena voluntad.
Al final el Kefir va a ser “alguien” más en casa, como una plantita… que todos los días te da fruto!
El procedimiento es realmente sencillo. Siguiendo estas indicaciones, tendrás cada día tu bebida de kéfir lista para tomar.

 

Gránulos del hongo del Kéfir

 

  • Paso 1. Lo primero que necesitas son unos granos de kéfir y un tarro de cristal. Introduce los granos dentro.
  • Paso 2. Echa leche sobre él. Puedes utilizar cualquier tipo de leche: desnatada, semidesnatada o entera (yo recomiendo entera), de vaca, de cabra o de oveja.Debes tener en cuenta que la leche desnatada produce un kéfir muy diluido. Para disfrutar de su textura y sabor, es recomendable usar leche entera y si es cruda o ecológica mejor que mejor. Una vez hayas echado leche, debes cerrar el tarro de cristal con su tapa e introducirlo dentro de un armario. Se trata de que no le dé la luz. Ahora déjalo ahí 24 horas. Cuanto más tiempo lo dejes, más espeso y ácido se hará.
  • Paso 3. Llega la hora de cambiar el kéfir. Necesitas un colador, una cuchara y un recipiente para guardar la bebida obtenida.

IMPORTANTE: Es aconsejable que emplees utensilios de plástico o madera en la elaboración. Los de hierro, aluminio, cobre o latón pueden desprender partículas metálicas tóxicas en el kéfir.

  • Paso 4. Nada más sencillo que echar poco a poco el contenido del tarro sobre el colador e ir colando el líquido, que será más bien denso.
  • Paso 5. Con ayuda de la cuchara, vamos removiendo con cuidado el kéfir en el colador hasta que sólo nos quedemos con los gránulos.
  • Paso 6. Ya tenemos lista la bebida de kéfir por un lado y los gránulos por otro.

 

La bebida ya se puede tomar. Si prefieres beberla fría, déjala unas horas en el frigorífico.
Es una bebida altamente recomendable, yo la consumo a diario y ya no puedo pasar sin tomarla, mi cuerpo me lo agradece cada día.

¡No esperes más para empezar a disfrutar de esta maravilla que nos ofrece la naturaleza!

¡Añádelo mañana mismo a tu DESAYUNO DE CAMPEONES!