Hoy …la receta para darle alegría a todos tus platos sin añadirles apenas calorías.
Se acabó el tomate frito… frito!
La “pizquita” pizquita de azúcar…
Mira que fácil …y sobre todo ¡QUE BUENO!

 

INGREDIENTES

1 bote grande de tomate natural triturado
Ajo en polvo
Cebolla en polvo
Pimienta negra
Albahaca
Orégano
Edulcorante líquido
Una cebolla pequeña (opcional)
Medio pimiento rojo (opcional)
Medio pimiento verde (opcional)

 

PREPARACIÓN

Primero os vamos a contar la versión más sencilla, para que la excusa no sea… que se tarda mucho en prepararlo!
En una olla o cazo a fuego medio-fuerte, echamos ajo y cebolla en polvo (bastante, repartido por todo el fondo) y si, sin aceite! jejeje
En cuanto se empieza a dorar (y huele a ajito) echamos todo el bote de tomate y bajamos a fuego medio-bajo.
Añadimos el resto de especias (al gusto) y un chorrito de edulcorante (unas 8 gotitas).
Removemos, ponemos tapa y dejamos unos 20 minutos, hasta que el tomate ha cogido densidad y un color más oscuro.

 

¡YA ESTÁ LISTO!

(Y se puede guardar durante varios días en la nevera en un tarro de cristal)
OPCIONAL: Podemos preparar al inicio un sofrito de cebolla, pimiento verde y rojo muy muy picadito, y lo añadiríamos antes de echar el tomate, cuando hemos dorado un pelín la cebolla y el ajo en polvo.

 

¿Hay alguna receta que te encante y no sepas como conseguir la versión light?
¡CUÉNTANOS!